lunes 27 de agosto de 2007

Prólogo

Con el tiempo, me he dado cuenta de que comenzar un proyecto de publicación online (como este mismo) es una especie de placer culpable. Siempre siento el mismo cosquilleo de emoción por la primera entrada. Incluso siento esa misma sensación por el mero hecho de crear cuentas en algún cliente de blogs, foro, etc.

Estoy registrado en cientos de foros (de los cuales en sólo tres he contribuido de manera significativa), he comenzado innumerables blogs (¡alguno de ellos llegó a tener más de diez entradas!) y tengo dos cuentas de DeviantART muriéndose de risa. Y no quiero ni pensar en el verdadero orgasmo que sentiré si alguna vez me registro en Wikipedia - ¡siempre puede que sea el último! Y siempre está ahí, amenazante y recortado contra el horizonte, mi gran proyecto vital: Tales of Critical Damage, que ya comencé en varias ocasiones sin demasiado éxito. ¿Tendré alguna vez la posibilidad de dedicarme por entero a ello?

Supongo que la razón por la que nunca he llegado a mantenerme de manera continuada en estos proyectos ha sido que rápidamente intento asociarlos a una especie de periodicidad diaria, asociada con mi vida privada. Y sinceramente, no soy un hombre de diarios - tengo semanas enteras en las que no pasa una sola cosa.

Así que voy a probar a tomar una aproximación más factible, orientada a artículos en los que despotricaré de aquello que desprecio, me preguntaré qué cosas respeto y todo eso.

Y por fin, ¡nada de inglés! Se acabaron las pretensiones de universalidad, me temo.

1 comentarios:

cho dijo...

ouh yeah! al fin!!! a ver con que perlas me sorprendes!

En el fondo me gustan los chicos malos (oh si azotame!)

que te vaya bonito con el blog (no lo dejes muriendose de risa!)